La gran sorpresa para las autoridades sanitarias en México fue la aparición de la llamada influenza porcina. Este nuevo enemigo, que aún no ha sido plenamente identificado, y que se presume pertenece a la familia de los A/H1N1, ha puesto en pánico a gran parte de la población mexicana.
Se dice que antes de la visita del presidente norteamericano Barack Obama a México, la gripa porcina comenzaba a expandirse por el territorio nacional, sin que se le diera la respuesta debida. Tiempo después, las autoridades reaccionaron de forma veloz en cuanto a medidas preventivas, pero no han sido muy eficientes en cuanto al combate de dicha infección, ya que ha causado el deceso de muchas de sus víctimas.
Seguramente continuaremos viendo y escuchando de esta epidemia en el transcurso de estos días, debido a que su propagación ha alcanzado fronteras lejanas y cercanas como Estados Unidos, Canadá, Colombia, Costa Rica, Australia, España, Israel y probablemente Rusia, donde una persona permanecerá en cuarentena para evitar un posible contagio masivo.
Sin duda alguna, la OMS, autoridades de salubridad de varios países, los laboratorios médicos y los científicos tendrán demasiado trabajo para tratar de combatir al enemigo sin cuartel que amenaza la vida de las personas y el comercio nacional e internacional.
jueves, 11 de febrero de 2010
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